El nuevo cine de animación

13 de abr 11:47
10 Taquillazos que redefinen la animación infantil


    El cine de animación tiene un atractivo innegable para los estudios cinematográficos, pues la rentabilidad de un filme nunca acaba con su estreno, siempre es el inicio de una nueva empresa que incluye un vasto volumen de merchandising, series de televisión, espacios en parques de atracciones… Acaban formando parte del imaginario colectivo de toda una generación, y todo un quebradero de cabeza para los papás y las mamás de cada determinado momento, quienes se verán asediados por la obsesión de un personaje en concreto.

    Sin embargo una película de animación es siempre un acontecimiento, una oportunidad de reunión para padres y peques, en pos de una nueva experiencia y de perpetuar la cultura cinematográfica. Pero algo ha cambiado en estos últimos años. A parte de las nuevas y espectacular técnicas de animación (la animación digital ha terminado por sustituir por completo a la tradicional), la forma de comunicación también lo ha hecho, generando una nueva forma de llegar a niños -y a padres-, que puede confundir, al no saber exactamente qué nos están diciendo. 

    La doble lectura se hace con el control de la comunicación, lo que hace aún más interesante el visionado para los padres. Las películas se llenan de guiños, cameos, gags y referencias que los más peque no alcanzan a entender, pero que a los adultos nos hacen disfrutar del film con nuestra propia visión. Tramas más maduras y cercanas al cine convencional, huyendo de la clásica moraleja y ofreciendo (no en todos los casos) algo que pensar al espectador. El carisma de sus personajes también ocupa un lugar especial en esta nueva era de la animación infantil, ya que se vuelcan en ellos el peso de los filmes, y se espera que enamoren a nuestros peques y se conviertan en su nuevo regalo de Navidad

    El pasado julio 2015 la revista Forbes elaboró un ranking con los filmes de animación más taquilleros de la historia, ranking que aprovechamos para desgranar las claves de su éxito. Disney-Pixar y Dreamworks lideran esta lista pero, ¿Por qué? ¡Vamos a verlo!




1. Frozen,  (1.270 millones de dólares)

2013. Disney reclamaba su trono con un taquillazo que aún hoy resuena en nuestros oídos. El gigante estadounidense tomaba una historia clásica como es La Reina de la Nieves y la transformaba en una épica musical repleta de adorables bichitos, y momentos que nos hacían recordar lo grande que fue en su momento la compañía del ratón Mickey. En un momento en el que las aventuras con princesas parecían no ser atractivas, Disney dio el pelotazo. El resto ya es historia. 

¿Las claves? Canciones pegadizas, personajes muy carismáticos y reconocibles y no una, si no dos princesas. ¡Let it go!



2. Toy Story 3 (1.000 millones de dólares)

2010. Cerraba lo que había sido una franquicia clave dentro de la animación. Tras un comienzo espectacular en 1995, una secuela que mantenía el nivel en 1999 (Toy Story 2), los más veteranos en esto del cine de animación reclamaban una secuela al nivel de los últimos filmes de la franquicia de Pixar. No solo gustó a fans de la franquicia, si no que enamoró a la crítica y es catalogada ya como una de las películas mejor valoradas de la historia. Ahí es nada. 

¿Las claves? Un salto de calidad visible en la trama, en la técnica y en sus personajes. El encanto de la nostalgia, y una escena final que estremece con cada visionado.



3. El Rey León (987 millones de dólares)

1994. Sobran las palabras con tamaño film que aún sigue enamorando a generaciones y generaciones de peques. En plena edad de oro, Disney decidió re´-inventar el clásico de Shakespear 'Hamlet' e inspirado en la sabana africana. ¿El resultado? Una épica llena de traiciones, canciones y momentos para el recuerdo, incluyendo la escena principal que todos retenemos en la memoria. ¿Tus peques no conocen a Simba, a Timón y a Pumba? ¿A qué esperas par ponerles esta película?

¿Las claves? Una banda sonora sobrecogedora, una historia que enamora, personajes icónicos y muy bien llevados.  



4. Gru, mi villano favorito 2 (971 millones de dólares)

2013. Crónica de una secuela anunciada. Tras el éxito de su predecesora, se esperaba una segunda parte en la que los todopoderosos minions cobraran más protagonismo. A nadie le interesaban ya las aventuras y desventuras de este atípico "villano", la atención se desvió hacia esos adorables enanos amarillos y sus peripecias. Universal Pictures ya tenía su franquicia, y los padres, un nuevo quebradero de cabeza. La minionmanía ha llegado hasta tal punto que estos adorables secuaces cuentan ya con su propio film. 

¿Las claves? Los minions. No hay más.