¡Una diversión diferente!

30 de mar 12:31
9 divertidas y originales actividades para animar cualquier tarde con peques


La tarea de entretener a los peques no siempre es la más imaginativa, y tras inventar todos los métodos habidos y por haber para evitar el clásico “me aburro”, las ideas escasean. No todo en la vida son videos de Youtube, reposiciones de series de animación o el último juego de su consola preferida, existen alternativas más divertidas y en grupo para hacer de su ocio algo mucho más estimulante

En pequentradas te proponemos dejar todo eso de lado y fomentar el ocio al aire libre, algo que nunca pasa de moda y solo reporta beneficios para ellos, desde el intercambio social hasta el desarrollo de valores como la cooperación, participación y aceptación, ¡Todo ello mientras se divierten! 

Te damos ideas originales para convertirte en la nueva reina del parque o el gurú de los cumpleaños, ¿ A qué esperas?


Al aire libre

La Pared

Dale la vuelta al tradicional chute a la pared añadiendo una interesante vuelta de tuerca al asunto. En la pared o valla elegida para que los peques lancen a puerta, dibuja distintos cuadrados otorgándole a cada espacio una puntuación, algo así como una diana. De esta manera haremos el juego mucho más interesante que sin lanzaran simplemente a puerta el balón una y otra vez. Se esforzarán más y podrán practicar la puntería.



Atrapa el globo

Fácil y emocionante, únicamente necesitarás un poco de cuerda fina y globos para realizar este juego. Ata al tobillo de cada peque una cuerda, y al final de cada cuerda un pequeño globo hinchado con aire. El procedimiento es simple, ya que únicamente habrá que explotar todos los globos de un pisotón, y ganará aquel peque que haya aguantado toda la partida con el globo intacto.



Bolos caseros

¿Quién dijo que jugar a los bolos era caro? Para nada, te damos la solución más económica y divertida. Si estás en un cumpleaños, aprovecha las botellas vacías - concretamente 10 - para rellenarlas de arena y colócalas en forma de pirámide. Sitúa los peques a unos diez metros de los bolos y con una pelota de baloncesto rétales a derribar cuantos bolos puedan. Si tienes un poco más de tiempo, puedes decorar las botellas con distintos motivos, otorgándole puntuaciones diferentes a cada una. 



¡Música, y a bailar!

¿El teléfono escacharrado?

Vamos a añadir un interesante aliciente a este tradicional juego de malentendidos. En grupos de tres o cuatro, coloca a los peques en fila y dales a todos auriculares menos a uno, asegúrate de que la música les impide oír lo que digas tú o sus compañeros. La mecánica es la siguiente: escoge una frase que decir al peque sin auriculares, y este tendrá que transmitirla a su compañero; el compañero se quitará los auriculares y tratará de comunicar al siguiente lo que ha entendido, sin segundas oportunidades. ¡Ellos se lo pasarán genial al intentar averiguar tanto qué les han dicho como qué es lo que tienen que decir!



Disfraces locos

En un gran saco o bolsa, coloca distintas y extravagantes prendas de ropa. Coloca a los peques en círculo de tal forma que todos puedan ver a sus compañeros. Pon música, y mientras ellos se van pasando la bolsa o saco. Cuando pares la música, aquel que tenga en sus manos el saco deberá ponerse una prenda sin mirar qué es lo que escoge. Repite el proceso hasta que todos queden disfrazados de la manera más loca



La Silla

No falla, este es el juego rey por excelencia de todas las fiestas. Es eficaz, rápido y divertido, y por eso les gusta. Solo necesitas sillas y algún dispositivo desde el cual tendrás que poner la música. Reproduce canciones que ellos conozcan, para que desarrollen sentido del ritmo y la escucha. Forma un círculo con las sillas, y coloca los peques a su alrededor, solo se podrán mover mientras esté la música puesta y en cuanto la pares tendrán que buscar una silla. Retira una en cada turno, recompón el círculo y vuelta a empezar. Hazlo más interesante añadiendo instrucciones como: “Ahora hacia la izquierda”, “Caminamos al revés”, “En parejas”, “todos dentro del círculo”. ¡Seguro que no se lo esperan!



Para los tradicionales

¡Carreras de sacos!

Tanto para padres, madres e hijos, como para que los peques jueguen entre sí. Este tradicional juego ha causado desde tiempos inmemoriales las mayores roturas de chandal y las lágrimas más desgarradoras por caídas en la salida de la carrera. Para más inri, en pequentradas te recomendamos que le des una vuelta al juego, añadiendo distintas “sorpresas” al interior de los sacos, como pudieran ser globos o telas. ¿Qué te parece?



El tren descarrilado

Combina velocidad, estrategia, trabajo en equipo y habilidad. Si tienes un gran grupo de peques, solo tienes que dividirlos en grupos de cuatro o de cinco. Escoge quién será la locomotora, y detrás de la locomotora se colocarán los distintos vagones. La locomotora tiene como misión alcanzar al último vagón sin soltarse del resto, si lo consigue, podrá mantener su puesto, pero si por el contrario el grupo se separa en el proceso, el primer vagón pasará a ser locomotora, y la locomotora será el último vagón. Añade un poco más de emoción colocando una cuerda en el último vagón o pidiéndoles que formen rápidamente grupo con otros trenes.



Carreras de tres pies

Asigna a todos los peques una pareja, procura que tengan una estatura y un peso parejo para evitar desequilibrios y hacer el juego más fácil. Une un pie de cada pareja con una cuerda, de tal forma que se vean obligados a caminar “con tres piernas”. Elabora un circuito por el cual cada pareja tendrá que pasar para poder completar la carrera y proclamarse ganadora, añade relevos, saltos, charcos y toda clase de trampas para que se vean obligados a superar toda clase de dificultades.